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El vicio y la mal según Dickens y Polanski

Barney Clark y Ben Kingsey en "Oliver Twist" de Roman Polanski, 2005. Ayer tuve el placer de ver con mis hijos la versión cinematográfica del clásico de Dickens: "Oliver Twist",  dirigida por Román Polanskie en 2005. Ignoraba la existencia de la película -tal ha sido mi abandono del cine en los últimos años-; pero el abandono tiene, por suerte, alguna ventaja: la de propiciar el descubrimiento de la película. Leí "Oliver Twist" a los doce años en la versión de la colección Club Joven Bruguera. El libro fue editado -según compruebo a la par que escribo este artículo- en 1982. Por supuesto que recordaba a Fagin, pero el personaje no me impresionó demasiado en aquella primera lectura de la infancia. Forma parte, sin duda, de la galería de personajes ambiguos y geniales de Dickens. Fagin es un perista de poca monta, un anciano que se gana la vida vendiendo objetos hurtados a sus dueños por una cuadrilla de niños huérfanos, a quienes acoge en su casa ...

Un retrato de Elena

(Vi esta foto de mi amiga Elena Guisado y se me ocurrió escribir un cuento. Espero que os guste). A la izquierda reposa una bola del mundo de las que se enchufan a la corriente y se iluminan por dentro. El cable descansa perezoso sobre la mesa junto a unos rotuladores vagos y desperdigados. Hay también una taza de puntitos y un vaso marroquí de cristal verde. Las sillas son de estilo inglés; la alfombra, persa. En el espejo se reflejan las cortinas, continuación del pelo de Elena. Los pliegues de la tela parecen largos mechones, bajan desde el techo hasta el suelo y configuran el mundo interior. El mundo interior son maderas, telas, pergaminos, lanas, bombillas, vestidos estampados. Porque Elena es también un objeto que forma parte de ese mundo interior: una escultura, una pintura en blanco y negro. Hojea una revista de decoración que continúa en el papel la realidad de los muebles, de las alfombras, de las lámparas. Ha dejado de leer la revista y gira la cabeza. Su rost...

Los globos aerostáticos y el infinito

"El ojo, como un globo grotesco, se dirige hacia el INFINITO", litografía de la serie "A Edgar Poe", Odilon Redon, 1882. Siempre me han fascinado los globos aerostáticos: su fragilidad unida, sin embargo, a su capacidad de elevarse hasta el cielo y viajar largas distancias utilizando simplemente una cesta, unas cuerdas y una gigantesca tela. En 1898, el pintor simbolista francés Odilon Redon (1840-1916) escribió una carta a su amigo y primer biógrafo, el crítico de arte André Mellerio en la cual, a propósito de Edgar Allan Poe, aseguraba: “Me habían dicho muchas veces que la lectura del poeta norteamericano daría un impulso a mi arte. Yo creo que se equivocaban, sus cuentos no son mi lectura de cabecera”.  Esta afirmación parece contradecir la importancia que Redon  había dado a Poe en su obra; en particular en sus grabados. Dedicó al autor de Boston una serie de seis litografías titulada: “A Edgar Poe” (1882), además de otros muchos dibujos y grabados a l...

Reencuentro

Ayer soñé que caminaba por un mercadillo navideño. A mi alrededor, el estruendo de los villancicos se mezclaba con las voces de los paseantes. Los niños hacían cola frente a la noria. Un gitano con largos bigotes alquilaba camellos para dar paseos. Sobre nuestras cabezas, entramados de luces brillaban bajo el cielo azul marino. Al fondo se divisaba el pórtico de la catedral, lóbrega y vacía. Caminaba y mis hombros chocaban con los de otros transeúntes que pasaban en dirección contraria. Veía caras aparecer y desaparecer. Sin conocer a nadie. Hasta que apareció él. En el sueño no tenía setenta y dos años -la edad con la que murió-. Rondaría los cincuenta. Vestía aquel chaquetón beis que llevó durante años. Ese con el cuello de pana marrón. Iba repeinado con raya a un lado. Olía a colonia Legrain. -¿Qué tal estás, Ricardo? -yo no sabía qué responder. La alegría de verle de nuevo me había dejado sin palabras, y permanecí callado-. ¿Te ocurre algo, tienes algún problema...? ...

Una vaca en la ciudad

La vaca estaba triste. Sus amigas las moscas revolotearan a su alrededor y ella las espantara con el rabo, como había hecho siempre. Pero el campo ya no era el de antes. Todavía recordaba cuando, de ternera, todo alrededor era verde y la pradera era silenciosa. Solo se oía la brisa, el ladrido lejano de un perro o los balidos de las ovejas. Un buen día llegaron todos esos monstruos de hierro que el pastor llamaba "palas excavadoras", "hormigoneras", "grúas". Por culpa de esos colosos de metal, alrededor hacían crecido gigantes a los que el pastor denominaba "edificios", y caminos demasiado duros para sus pezuñas que el pastor llamaba "carreteras". Pero lo peor eran esas criaturas brillantes corriendo a la velocidad del rayo. Uno de esos "coches" estuvo a punto de atropellarla en cierta ocasión. ¡Qué espanto! -pensó la vaca-. Cada vez que lo recordaba su inmenso corazón no dejaba de palpitar. Lo peor eran las mañanas, cu...

Salomé: relato de un cuadro

El escritor Joris Karl Huysmans (1848-1907) Las líneas que siguen son un experimento literario. Partiendo de una pintura del siglo XIX, mi artificio consistirá en narrar el cuadro extractando los textos de otro escritor. ¿A qué pintura me refiero? ¿Quién es el escritor?  El cuadro, de estilo simbolista, lo pintó el francés Gustave Moreau (1826-1898). Se titula "Salomé bailando ante Herodes"(1876, óleo sobre lienzo, 144x103,5 cm, Armand Hammer Museum, Los Angeles, California, USA). El escritor es el franco suizo Joris-Karl Huysmans (1847-1907), autor de "A contracorriente" (1884), novela llamada por la crítica "la Biblia del decadentismo", estilo literario que surge en Francia a finales del siglo XIX y cuya característica primordial es el rechazo de la sociedad burguesa. No deja de resultar paradójico que todos los miembros de esta escuela fueran consumados burgueses hastiados de serlo. Deseosos de escapar de la realidad, huían con la imaginación a...

Proyectos de lectura

Durante mi vida he elaborado cientos de listas de libros. Las denomino “proyectos de lectura” y recogen decenas de obras que deseo leer de modo inmediato por una causa u otra. A veces es la escritura de una novela la que da lugar a un proyecto, advierto que para documentarme necesito leer esto o aquello. Otras veces es el deseo de leer las obras de autores a los que admiro: de pronto quiero sumergirme en las mejores obras del siglo XX, o en las tragedias de Shakespeare, o en la poesía romántica alemana, o en las novelas de Dashiell Hammett. Mis proyectos de lectura siempre tratan de abarcar, de resumir, de sistematizar, de seleccionar cierta literatura. Pero la vida no me permite acometerlos con la deseada rapidez. Pasan los meses y tan solo he leído tres libros de la lista, y resulta que he perdido el interés por Shakespeare, o por la poesía romántica alemana, o por las mejores obras del siglo XX. De pronto han pasado a interesarme las mejores obras del XIX, o la novela pic...